7 dic 2010

Tirteo

Segunda mitad del siglo VII antes de Cristo. Se presume que es Espartano, aunque dicho argumento no ha sido confirmado. Lo que sí se sabe es que batalló en la segunda guerra Mesenia ( 650 a.C.)
   Compuso en dialecto jónico-homérico rico en dorismos cinco libros de elegías. Según los alejandrinos, comprendían Eunomia ("Buen gobierno"), una larga elegía que exalta la constitución espartana. De todas estas obras quedan sólo fragmentos bastante amplios, un total de 230 versos en los cuales podemos leer el elogio de la muerte en batalla por la patria. Por estos motivos sus cantos de guerra o peanes tuvieron gran fortuna en toda la Grecia y fueron cantados en las escuelas y en los campamentos.
    Los Espartanos acatando el oraculo, acudieron a los Atenienses para que les proveyeran un general que les dirigiera en batalla contra los Mesenios, quienes en burla le enviaron a Tirteo, maestro de escuela, nacido en Aphidne, Atica, cojo y Tuerto, recibido entonces con desprecio. Pronto Tirteo se gano el favor de los Espartanos con sus buenos consejos, que a la postre gracias a sus elegias y arengas guerreras lo convirtieron en heroe, luego de promover el vigor y la firmeza, virtudes Espartanas, hablandoles de la deshonra de la huida y el deshonor de la herida por la espalda.

Aquí ya empieza su eternal memoria;
hónralo al joven, hónralo al anciano,
pasa la vida en deliciosa gloria
Y, ya la barba y el cabello cano,
pleito ninguno habrá, y acatamiento 
verá en su pueblo el ciudadano
Y todos, cuando llegue, de su asiento 
se alzarán, y el anciano cariñoso 
el puesto suyo cederá al momento
Ora es el tiempo, joven valeroso,
ora es el tiempo que tu ardor se avive:
quien a tan grande gloria aspire ansioso,
vista sus armas y la lid no esquive 

Arquíloco

   (680 - 645 a. C.) fue un poeta lírico griego arcaico originario de la isla de Paros. La mayoría de sus textos llegan fragmentados, y no hay confirmación total de su procedencia como autor ni de sus obras. Donde nació el culto a Deméter, relacionado con la poesía yámbica, era muy importante. Éste poeta cantaba al dios Dionisio y se presenta a si mismo como poeta soldado, su vida se vió envuelta entre la política y guerras, lo que le produjo una muerte con enemigos y en pobre situación económica.
    Tras su muerte disfrutó en Paros de gran popularidad y se erigió en su honor un monumento funerario (o una especie de templo, el Archilocheion) en el que se ha encontrado una larga inscripción perteneciente al siglo IV a. C. en la que, a modo de cuento popular, se explica la iniciación del poeta en los ritos dionisiacos, y la profecía que presenció su padre anunciando la posterior fama de su hijo. Se hizo famoso en la Antigüedad y pasó a la posteridad como personaje polémico a través de Plutarco. Sus obras fueron igualmente polémicas, tanto por sus ataques virulentos contra variados personajes y su habilidad para crearse enemistades, como por contradecir con algunos de sus versos los valores bélicos de la época. Fue prometido con Neobula, y el padre de ésta ofrece a un pretendiente mejor Esto causa en Arquíloco una furia que, como buen poeta, lo plasma en sus textos, los cuales hablan de Neobula como una mujer inmoral, y de su familia desgracias tan tremendas que causan el suicidio del padre, Licambes.
   De sus versos se rescata lo desafiante, creativo, Dionisiaco e impío tan audaz de Arquíloco. 
  Ejemplo:
Soy un servidor del soberano Enialio
conocedor del amable don de las Musas

De mi lanza depende el pan que como, de mi lanza
el vino de Ismaro. Apoyado en mi lanza bebo.

No me gustan los jefes altos de paso ágil
orgullosos de sus bucles y su afeitada a contrapelo.
Prefiero uno bajito, chueco, pero bien plantado
y lleno de coraje.

Siete cayeron muertos, que alcanzamos a la carrera,
éramos mil los asesinos.

Un sayo ostenta hoy el brillante escudo
que abandoné a pesar mío junto a un florecido arbusto.
Pero salvé la vida. ¿Qué me interesa ese escudo?
Peor para él. Uno mejor me consigo.

Todo depende de los dioses: muchas veces
levantan al hombre caído en la negra tierra,
muchas veces lo voltean y hasta al mejor parado
lo tumban boca arriba: y sobrevienen entonces
las desgracias y el errar sin medios y extraviado.

Píndaro

 









Nació en Cinocéfalos, Beocia, alrededor del año 518 a.C. La primera oda pindárica es la Xª Pítica y fue compuesta cuando el autor apenas contaba veinte años.
   Tuvo confrontaciones con otro de los escritores de la época: Baquílides, quien había adoptado un punto de vista panhelénico y propugnaba la resistencia enconada ante los persas, que ve como una amenaza sobre el conjunto de toda la Hélade. Esto molestó a pindaro, que adoptó una actitud de transigencia con el enemigo que era la interesada política de su patria tebana Píndaro muere en Argos en 438 a. C.
La obra de Píndaro que se conoce se ha conservado en papiros de entre el siglo II a. C. hasta el II d. C.
    En total, han llegado hasta nosotros cuatro libros de epinicios que suman 45 odas y algunos fragmentos. Además de epinicios, Píndaro compuso himnos, peanes, partenios, cantos al vino, entre otros. Se enfocó básicamente a resaltar logros de héroes y elogios hacia gobernantes de la época, en su mayoría tiranos.




Los epinicios (πίνικοι / epinikoi) son cantos corales compuestos en honor de los vencedores en alguno de los cuatro certámenes deportivos de los Juegos Panhelénicos que se cantaban al paso de los campeones. Las composiciones de Píndaro suelen utilizar la victoria deportiva como simple punto de partida para loar el valer personal del atleta: su triunfo refleja la victoria de lo Bello y lo Bueno sobre la mediocridad. El estilo de Píndaro es único y favorecedor a su gran reputación como el poeta que denominamos hoy día. Se trata de una ascociación de diversos elementos de la naturaleza literararia, más concretamente en poesía heroica o de divinidades, que alcanza un nivel supremo de nuevas formas de estilo jamás antes concebidas. Éste sabio poeta usa formas de dialectos antiguos y abundancia de elementos retóricos, el uso de imágenes predominante en su escritura nos maravilla aun hoy, como lo hizo a autores posteriores de su época como Heródoto, el cual se resalta el significado y complejida de Píndaro, símbolo de su magnitud lírica. 
   Como se mencionó con anterioridad, Píndaro elogiaba y destaba el valor de la belleza presente en los ganadores de las olímpicas, las cuales eran en favor de Júpiter, llevadas a cabo en Pisa u Olimpia y celebradas de igual forma que en nuestra era: cada cuatro años. Dando al majestuoso vencedor un ramo de olivos se concluían las celebraciones y competencias. Píndaro realizó otros trabajos además de elogios a héroes y tiranos, se dedicó a crear frases célebres en sus poemas y a desarrollar una técnica fabulosacon inmensos y pertinentes consejos. 

He aquí textos hermosos e importantes de rescatar: 

Olímpica Cuarta a Psaumis de Camarina

¡Te invoco, rey de de los dioses, que desde la cumbre del monte Olimpo lanzas el rayo impiadoso, Júpiter! Las Horas, tus hijas, que vuelven a traernos las fiestas de Olimpia, me han llamado allí, en medio de los cantos y de los acordes de la lira. Asi, el hijo de Climena borró los ultrajes de las mujeres de Lemnos, cuando, cubierto con la armadura de bronc, salió vencedor de la carrera; entonces al ir a recogerla corona, dijo a Hypsipyla: "He aquí lo que valen mis pies, y el corazón y los brazos de quien os habla valen igual" Muy a menudo los jóvenes ven cómo sus cabellos se convierten en canas antes de la edad. 

Sobre los antepasados de Herón

Emigraron a Rodas, después abandonaron esta isla para irse a vivir a una magnífica ciudad, en la que cubren de ofrendas los altares de los dioses y sobre ellos se derrama una eterna lluvia de riquezas.

A Júpiter 

¡Qué debo hacer para serte agradable, rey del trueno terrible, y para agradar a las musas y a la alegría? Esto es lo que te pregunto.

Sobre el Destino

  La misma ley que gobierna a mortales y a inmortales provoca y justifica, en su pleno poder, los actos más violentos. Juzgo de ello por las hazañas de Hércules, que llevó los bueyes de Gerión hasta los pórticos ciclópeos de Euristeo sin haberlos pedido ni comprado a su amo.